El autobús
Esta tarde fui a comprar unos billetes a la estación de Atocha, y estuvimos esperando una hora para comprar los billetes que ya estaban comprados por teléfono. Había gente para aburrir.
Por suerte, para ellos -padres y niños- ni un niño en la abarrotadísima sala donde venden billetes, estaban viendo todos (o muchos, al menos) a las tortugas ¿Las conoceis?
Hoy me ha parecido que había más tortugas que las que había este invierno... ¡¡y que eran mucho más grandes!! Las había de todas clases: Más grandes, más pequeñas, más cuadradotas, más ovaladas, con la cabeza enorme, perezosas, muy activas, había "cienes y cienes". Me ha gustado mucho estar ahí un rato viéndolas. También ví peces de los de tipo de acuario, paseando por debajo de las hojas acuáticas. En fin, me parece un sitio perfecto para perderte un rato del saturado Madrid.
Luego subimos andando desde allí a Sol, para coger uno de tantos autobuses.Me subí al mío, y desde el privilegiado último asiento del bus, que es el que más me gusta, hoy me dio por mirar a la gente que había entrado también.
Había dos señoras mayores, que se subieron en la segunda parada: muy pintadas, muy peinadas, más arrugadas (ellas, no la ropa)debían venir de alguna "reunión social". Luego había cuatro turistas de Colombia, podían ser. Puntualizo, de las cuatro, dos eran turistas y las otras dos no. Luego me fijé en un señor que se sentó a mi lado y que iba leyendo "Buenos días, pereza", que lo he visto bastante, pero no me he terminado de animar a leer, había otras personas de estas que no llaman mucho la atención, y luego subió un hombre, como de unos setenta años, cabello blanco, más bien feo, bien vestido, bien "lavado".Apariencia muy buena. Pero la soledad se le veía por todos lados. Hasta en el último pelo.
Me acordé, así una vez hecho el "ejercicio de reconocimiento" de una actividad que hice una vez en la Universidad: Para escribir una historia... fijarse en gente que vaya en el bus, en el metro... y pensad qué hay detrás de ell@s.
Y la verdad es que tuve un viaje de lo más entretenido. Y he pensado que lo mismo lo hago y lo apunto en un cuaderno estas dos semanas.
Para cuando vuelva, os iré contando si hice eso y qué historias resultaron.
Ahora, me voy a dormir, para afrontar bien mis últimas 5 horas laborales :P
Y luego... ¡¡A vivirrrrrr!!

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